• Juan Ignacio Costoya

La Meta del Guerrero - Prever y Conocer en claves Sutiles

En el escrito anterior me referí a dos términos que utiliza Sun Tzu en “El Arte de la Guerra”: lo invencible y lo vulnerable. Esos dos conceptos están dentro del capítulo de “El Orden de batalla”, y hay allí otros pares dialécticos por descubrir.


“Prever la victoria cuando cualquier la puede conocer no constituye verdadera destreza. Todo el mundo elogia la victoria ganada en batalla, pero esa victoria no es realmente tan buena”.


Los aforismos que parecen más directos y simples, muchas veces tienen ocultas lógicas que son necesarias de ser develadas, más aún si eso que leemos lo queremos aplicar en nuestra vida. ¿Por qué Sun Tzu nos dice “prever la victoria cuando cualquiera la puede conocer”? Hay en ese aforismo una clara distinción entre “conocer” y “prever”, ¿a qué se refiere Sun Tzu con esto?


El mito en el que el gigante Goliat es derribado por un piedrazo arrojado por David, ¿Qué hizo David para ganarle a Goliat?, Hay situaciones que podría decirse que son evidentes y otras que nos sorprenden. ¿Cuántas veces se ha repetido este mito en el deporte, en elecciones, en debates, en concursos, etc.? Si nos dejamos llevar por lo que “conocemos” todos apostaríamos a que Goliat gana la batalla, sin embargo, ese no fue el resultado.


Así como en un deporte sorprende que gane el equipo con menos presupuesto, en las elecciones gane el que menos invirtió en su campaña, en el debate gane quién tiene cierta dificultad para comunicarse, en cada una de esas situaciones hay algo que rige, que ordena, que según lo que nos dice Sun Tzu, no tiene que ver con “conocer” y si con “prever”.


Sun Tzu también aclara: “Así pues, los buenos guerreros toman posición en un terreno en el que no pueden perder, y no pasan por alto las condiciones que hacen a su adversario proclive a la derrota. En consecuencia, un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”.


En ambos aforismos Sun Tzu hace alusión a no depender de lo que sucede en la batalla, por que si vamos por esa vía lo que estaremos haciendo es querer resolver la cuestión cuando ya se manifestó, cuando ya está en lo denso.


El Método de los 11 Pasos de la Magia, utilizando lo que enseña el Kybalion, nos brinda una clave extraordinaria para lograr comprender lo que aquí se pone en juego. Esta clave es: “que lo Sutil rige sobre lo Denso”. El Kybalion nos lo muestra a través de la afirmación de que lo psíquico rige sobre lo energético y lo energético sobre lo físico.


Es claro si lo pensamos por la vía de que el viento puede mover a un árbol, incluso hacerlo añicos, pero si queremos generar viento sacudiendo un árbol, no llegaremos muy lejos. Lo mismo sucede con cada cuestión en nuestra vida.


Nos han enseñado que todo debe resolverse en lo denso: los problemas de dinero se resuelven con trabajo. Los problemas de salud se resuelven con operaciones. Ser soltero/a se resuelve con conocer mas gente. El ser humano se ha acostumbrado a pensar los problemas en lo denso y a querer resolver los problemas en lo denso, y ha perdido el interés en ver la relación que tiene ese problema consigomismo.


Incluso Sun Tzu nos lo dice: “Todo el mundo elogia la victoria ganada en batalla, pero esa victoria no es realmente tan buena” y en eso podemos ver hasta una advertencia: eso que resolvemos en lo denso “no es realmente tan bueno”, y la pegunta sería ¿eso hecho en lo denso, resuelve el problema?


¿Qué es entonces ver y comprender el problema en lo sutil? En planificación por ejemplo, es comprender que si no tengo clara mi estrategia no hay táctica que pueda ayudarme. Así como no me va a servir ninguna estrategia si no tengo claro a qué resultado me dirijo. Y ninguna tatica, estrategia o resultado que me ubique me va a orientar, si no considero desde dónde inicio mi recorrido hacia eso que quiero alcanzar.


Alejandro Magno fue el primero que consideró algo en lo sutil que otros ejércitos no habían considerado antes: descansar antes de la batalla. Lo cual le brindaba infinitas ventajas ante otros ejércitos que antes de una batalla realizaban fiestas, bebían alcohol, comían por demás, y muchas más acciones que hoy no haríamos previo a una batalla. Hasta ese momento no se relacionaba el descanso con el mejor estado físico y mental de los guerreros.


En eso que hizo Alejandro Magno, previó la victoria. Vio y comprendió en lo sutil algo que otros no, y lo usó para: “tomar posición” y luego de tomar posición “no pasó por alto las condiciones del adversario”.


Es en este punto dónde les propongo integrar en un nivel mas profundo el escrito anterior con este escrito, ya que como vimos en el escrito anterior, ser guerrero no se trata de “querer ganarle al otro”, sino de con qué nosotros consideramos nuestra vulnerabilidad y con qué nos hacemos invencibles a nosotros mismos.


Considero lo del otro por que sé que eso también está en mi. Y eso tiene una doble vertiente, la que recorrimos en el escrito anterior dónde logramos comprender que eso que creo que está afuera, está también en mi, y también: Que si ese problema en lo sutil no lo veo en el otro, no lo veo en mi tampoco. Entonces eso que vence al otro ya también me venció a mi desde antes.

Ahí dónde hay cuestiones densas hay cuestiones sutiles que rigen la situación. Ahí dónde detectamos algo sutil que antes no era detectado, en nosotros, en el contexto, tenemos la oportunidad de transformar también en lo denso eso que incluso nos parece imposible, increíble, como que David venza a Goliat.


Con cada escrito de este blog les propongo avanzar hacia comprender y aplicar la planificación desde lo que Sun Tzu, y tantos otros también, llaman el “Guerrero Experto”.


Les comparto este link con otro escrito, para que también puedan leer acerca de mi aplicación de lo que aquí vernos y comprendemos:


https://edipo.org/n/blog-ensenante/?upost=7Q7FX9B78C1653874337


***Juan Ignacio Costoya***



83 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo